30/11/08

PENSAMIENTO HOSPITALARIO


Tengo conciencia de todo. Lo más molesto es el ruido. Todo produce ruido. Y el tiempo me ha hecho llamar ruido a todo. Los pasos en el pasillo, una pluma al caer, la voz amable, de más, de las enfermeras, los susurros de los otros pacientes, el llanto de los familiares, el tic tac de los relojes, el más, el que corona la habitación, el bip de esta máquina que me mantiene. El roce de su mano amable cuando viene a visitarme. Nadie tiene la hospitalidad de pedir silencio y dejarme descansar.








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27/11/08

EXPROPIACIÓN MUSICAL


Adentro de mi cabeza escuché una melodía, allí caminando por el rumbo de siempre congelé en silencio todo lo mundano y escuché las notas sin decir nada.
Pero no fui el único, alguien más que pasó a mi lado silvó con suavidad la misma tonada para asombro mío y de otros caminantes, que confesaron haberla oído en la privacidad de sus mentes.
Compartimos sorprendidos la coincidencia sonora, nuestras voces igualaron a la réplica original que cada quien ofrecía como propia.
Cada uno defendió la autoría musical como origen de su ingenio, forcejeamos con las palabras casi al punto de la agresión.
Y así terminó, casi sin darnos cuenta, cuando nuestros pasos dejaron de tocar tierra.
Lo último que recuerdo en mi último suspiro, es caer por el acantilado hacia las rocas.
Esta vez, los compositores de música que en alguna ocasión fueron despojados de sus obras, le pagaron al flautista cada moneda.



Iván Flores

EL GRANDE CONTRARIADO


Un gigante creado de los deshechos alquímicos del hombre, acude al amparo de la oscuridad a secuestrar a cualquiera que encuentre a su paso, el final de la víctima será fundirse en el cuerpo deforme de la criatura.
Todos maldicen a la bestia arrojándole armas punzantes, le agreden con picas y masas, le insultan, hay gritos de terror y el llorar de unos cuantos, ningún método previsor o defensivo logra salvarlos del voraz cazador.
Acostumbrados ya a la impotencia de lo inevitable al paso del tiempo, hombres y mujeres dejan de luchar, tampoco huyen y sus quejas menguan, por lo que el gigante al verse negado de gritos e insultos decide marcharse lejos, muy lejos, donde otros contradigan sus métodos raptores.

Iván Flores

EL MILAGRO EXILIADO


A nadie le agradaba Froilán.
Siempre oscuro, a pesar de que sus ropas fuesen claras, simplemente los colores desaparecían cuando tocaban su persona. En realidad, no se podía decir que fuera malo o insidioso; era su presencia la que llevaba a cuestas un halo oscuro, así lo percibía la gente y hasta los ciegos lo corroboraban. Era extraño encontrar a alguien así en esta comarca, donde éramos como una familia, donde nada malo ocurrió desde hace años. El nuestro, era un lugar que a menudo envidiaban nuestros vecinos quienes aseguraron vivir agobiados de los peores pecados.
Pero estaba Froilán, el lunar de nuestra sociedad, al que le pedimos un día que se fuera; no hubo emoción en su rostro y en un abrir y cerrar de ojos se disolvió en una espesa nube, tan densa que nuestro asombro enmudeció. La nube se elevó y dejó caer una lluvia torrencial que no dejó nada seco, y sentimos que surgió con el agua nuestra verdadera naturaleza, el bienestar se diluyó con su fluir al convertirnos de nuevo en hombres.
Desde entonces las cosas cambiaron, nuestra comunidad se convirtió en una más, pero tenemos fe que un día volverá aquel que nos limpie de todo mal.


Iván Flores

26/11/08

RECOMENDACIONES RÁPIDAS PARA EL CUENTO CORTO


Si vas a sacar una pistola, es porque la vas a usar. Si vas a noquear a tu lector, sólo tienes el primer round, si vas a regalarle una esfera, que sea tan práctica como una pelota. Si quieres quedarte en su memoria, un dinosaurio, una oveja, un suéter, una escalera, funcionan. Si retomas un mito, rómpelo. Ante todo, pregunta aunque no tengas la respuesta y abre la puerta para los dos lados. Olvídate de los 5 sentidos, del sentido del humor y del sentido común. Aunque son tus únicos objetivos. Nada de a+b=c, acaso sólo tienes a. Una vez concluida tu intención, gracias a la brevedad, reescríbelo setecientas veces, si no te satisface el resultado y sacaste la pistola, ya sabes por qué usarla.




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25/11/08

ALEGATO MINOS






Dudo que pueda existir algún minotauro en algún laberinto. Claro que hay que tener presente, dentro de lo que cabe, que los minotauros somos los seres más obstinados que puede haber en el orbe.












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21/11/08

EL SUICIDA CONTRARIADO 2



Saqué del cajón el inusual revólver, verifiqué la carga, lo coloqué en mi boca y jalé del gatillo. Bang. Desperté, cuando lo que quería era lo contrario. Amanecía.









Aldebarán Toledo

EL SUICIDA CONTRARIADO 1


Morir, morir a toda costa, y que los otros lo sufran: la plegaria de algunos suicidas. Visto muy de cerca, una imposibilidad, una contradictio in adjecto. Por eso Jeremías no supo si volarse la tapa de los sesos después de que descargó el revólver contra su sien, y vio que todo el mundo, menos él, cayó con un agujero de sangre en la cabeza.








Aldebarán Toledo

PERFECTA IMPERFECCIÓN


La perfección no existe, de existir dejaría de ser perfecta.
Quiero suponer que sí yo existo, por lo tanto, he de ser imperfecta.
Ser imperfecto es equivocarse, es fallar y al final lograr un resultado (quizá no el esperado), pero siempre, antes de, hay “metidas de pata”.
Quien se engrandece de sus logros, olvidando sus errores anteriores niega su existencia, niega su humanidad y demuestra que sus logros no existen (o no son suyos).
¿Por qué sólo evaluar los resultados y omitir los procesos?
Es como buscar la no existencia, eliminando nuestra humanidad.
Entonces, si no existe el fin, si no tenemos meta
¿Qué demonios hacemos aquí?



Didi LeCut

CRUELES SON LOS NIÑOS, CRUEL ES LA VIDA CON ELLOS



Después de varios días de ausencia, la maestra pasa lista. Aun viste de negro. Va mencionando el nombre y el primer apellido, descartando la herencia materna.
Milagrosamente los niños guardan silencio, responden presente sin emoción alguna, sólo intercambian miradas eventualmente, casi todos observan un lugar vacío, el piso o la nada.
El silencio se torna incómodo, ella ha llegado a un nombre, uno relacionado al suyo.
No lo lee, no lo dice, no avanza, el dolor, el recuerdo, la pérdida, las mismas letras en el mismo orden que en la piedra, sólo que le falta el “descansa en paz”.





Didi LeCut

EN LA FILA DE DESEMPLEADOS



-El 2 vinieron los muertos-
-Eso dicen-
-¿Crees en eso?-
-Sería como creer en Drácula-
-¿Qué tiene que ver con los muertos?-
-Nada, pero, es el mismo caso-
-¿Cómo?-
-Antes era cierto-
-¿Drácula existía?-
-Sí, murió de SIDA al chupar a un gay-
-¿Entonces, los muertos venían?-
-Sí, cuando tenían hambre, ahora hay comida rápida hasta en el otro mundo, ya no tienen por qué venir-
-Entonces, Santa Claus ¿también existe?-
-Sí, pero, debe tanto que lo han embargado-
-Ah, ¿cómo sabe usted todo eso?-
-Trabajé en esos negocios-
-¡No es posible!-
-Sí, yo era escritor-

Didi leCut

20/11/08

EL ARTE DE ENSOÑAR


Lucelia sueña con cascadas y terremotos, con la colección de botones de su abuela, con la sonrisa de sus primos y con las hierbas finas de la cocina de Cleopatra. A veces trae consigo un presente a su presente despierta, siempre y cuando sea algo que hace mucho que no ve, que ya lo perdió o que puede pasar desapercibo. Nunca artefactos tales como la vela que en vez de consumirse llora hacia arriba más cera y pabilo o el suéter de mandrágora que da frío. Nunca gente, le basta con haberla conocido o vuelto a ver, se despide casualmente para no perturbar a nadie. También, sin falta, por las mañanas plancha su cama y los recuerdos y escrúpulos que se salieron del cajón de la cómoda. Doblarlos y volverlos a acomodar es su única parte preferida del día.



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CAJA DE PALABRAS



Hay calles, hay sendas, atajos y aceras, hay clubes, farmacias y lavanderías, hay magos, hay brujas, hay druidas y hay misas, hay campos y valles, barrancos y vías, hay ruido, hay sigilo, silencio y sonido, hay hambre, hay guerra, hay calor y hay frío, hay sombras, hay brillos, reflejos y filos, hay cal, hay arena, hay piedra, hay ríos, hay hoy, hay mañana y muchos olvidos, hay dudas, hay besos, hay miedo y certezas, hay gente, hay miles, millones de estrellas, hay tiempo y espacio y por eso te abro toda la puerta, para que vengas y me digas que hay, que no sepa.


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EL FARO DE ILNNOVAN


En el faro la gente se pierde, como las olas se pierden en el mar. En el faro se puede rezar, pero el silencio responde junto con el murmullo de los que aguardan. Las peregrinaciones continúan, todos, en fila, suben y suben. Nadie baja. En el faro la noche adquiere una luna giratoria de luz que a todos da una misa sobre la ubicación, cuando los baña, ya no se creen tan perdidos. Es ya una de las maravillas del mundo y todos esperan su turno. Mientras, el mercado alrededor del faro arde en puestos de baratijas, los habitantes de Ilnnovan son comerciantes ante todo.




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14/11/08

UN MUNDO NEURÓTICO


-“Mundo no te comas las uñas, primero recuerda tu más grande prosopopeya: Hombre. No te entretengas mucho con palabras tan gastadas como guerra, contaminación, odio, o desempleo; como sea serán tus eternas cruces por la eternidad. Tan sólo no fomentes hijos de la memoria. Que no te chantajeen y omite el ‘bien o mal’, el ‘pasado o futuro’, el ‘racismo o feminismo’, el ‘absoluto o relativo’. Si gustas de la triquiñuela entonces juguemos a que tomas terapia del occidente y luego haces escala en la mística liberación de oriente, olvidándote que has pasado por manos de románticos, cristianos, existencialistas, postmodernistas, socialistas, hedonistas, chamanes y uno que otro escritor independiente”- le aconsejó al Mundo un hambriento mendigo cuando lo vio arrancarse los cabellos frente a él.


Gabriel Gutiérrez-Ferri

LOS VETADOS


Cierto día en El Paraíso, el Príncipe-Antorcha pensó que era posible inventar la libertad y conspiró. Para el discurso se valió de la subversión y la ironía, aunque por esos rumbos aún no se conocían bien dichas cosas. Aún así, algunos románticos acudieron al llamado y tramaron la revolución con tablas nuevas como punta de lanza. Versiones oficiales de la historia señalan que los irreverentes fueron vencidos, que el Barbón les quitó las alas y decidió vetarlos hasta con los hombres, por si se les ocurría predicar con ellos su descaro. Ahora se presume que los caídos se corrompieron, que de las entrañas de la tierra son comensales y que también hablaron mal de Dios a los hombres para contrarrestar la calumnia. Aunque versiones extraoficiales sugieren que todo fue planeado así desde el principio.





Gabriel Gutiérrez-Ferri

CIEN PALABRAS CUMPLE CIEN RELATOS




LITERATURA AFANTÁSTICA


Tengo muy claro en que lugares me gustaría quedar atrapado si en algún caso, como sugiere la literatura, la realidad se desdobla y el velo que separa este mundo de los “otros” posibles e imposibles se rasga. El hecho fantástico en sí, me fascina y quisiera que me pasara. Así como los hay quienes se pasan la vida queriendo un encuentro del tercer tipo, conocer un vampiro o tener cara a cara a un fantasma, así yo me la paso cazando “portales” y dudas de la verosimilitud. Un laberinto per se, cual los de Pontevedra, no estaría mal, un jardín o un panteón, de esos como el de Aranjuez tan aromático, o el cementerio judío de Praga tan atiborrado, serían una delicia. Ni se diga de una biblioteca, santuario de las letras, aunque fuera la digital Europeana. Pero no, y repito, no, sobre todas las cosas, señorita de la ventanilla siete, una oficina de gobierno haciendo un trámite y mucho menos en el banco al que me manda depositar. Ósea que, hágame el favor de, sencillamente, darme mi acta de nacimiento y la de defunción -de una vez-, certificadas.


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12/11/08

CONSUELO LITERARIO


Desde que leyó un cuento de una joven que soñaba constantemente con un sendero en una colina que llegaba a una casita blanca y que cuando tocaba a la puerta el anciano que abría no lograba decirle nada pues despertaba y, que un día reconocía el lugar y recorría sus pasos oníricos, y que nerviosa tocaba a la puerta y al anciano de su sueño le preguntaba si la casa estaba en venta, y que él le respondía que sí, pero que no le convenía comprarla pues la propiedad tenía un fantasma, y que ella asustada preguntaba que quién era la aparición, y el anciano, mientras cerraba la puerta, le respondía: Usted, comprendió todo, y tuvo el consuelo literario de que los fantasmas de su casa eran posibles compradores.


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INSOSPECHADA CONDUCTA PARIETAL DEL IGNOTO HERODES A CAUSA DE UN INSOPORTABLE PREMOLAR


Ha tenido que ingerir antibióticos, analgésicos, antiinflamatorios y tranquilizantes, y nada mitiga las dolencias. Por eso fue a parar contra la pared de emergencias, a ver a que hora lo llaman. El lugar le es más que desagradable, pero está fuera de su ciudad y no hay mejor lugar que éste para no generar registro alguno de su presencia. Hay un niño moquiento que no deja de berrear en brazos de su madre. Ella no parece hacer nada, tal vez sea la enferma. Se acerca y el olor de ambos es acre. Toma pequeño, uno para ti, y si quieres, uno para tu madre. Ella apenas reacciona. Cuando sale de la consulta, nota que nadie se percata de las dos figuras que parecen dormir placidamente.




Eva Mondragón

11/11/08

BLOQUEO CREATIVO


Ubica a Sara cerca de un río rocoso, con muchos cabellos en la cara por el viento. Ponle un rostro triste, como si hubiera llorado hace horas. Es indispensable que lleve un suéter aborregado con cuello de tortuga, que no sea blanco, entre el gris y el beige. Pero a pesar de ello tiene frío. Lo que va hacer es tomar dos piedrecitas y lanzarlas lejos. Eso va hacer que se sienta mejor. En un acercamiento se ve que sonríe. Se pasa un dedo por debajo de la nariz y tapa su sonrisa con una mano, como no queriendo que descubran su nueva felicidad. Luego tienes un mundo de posibilidades que pensar, que resolver, pero el principio ya lo tienes.





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SÓLO EN MI PUERTA


Cerré la puerta de la habitación. Con algo de inquietud cargue a mi hija. Para distraerla jugamos a encontrar rostros en las puertas de madera. Ella encontró un oso, una nube, una hormiga. Yo, apenas y veía siluetas.

Con gran frenesí gritó: ¡un ángel, un ángel! Sólo vi unas vetas curvas con negro, pero un vano trazo comenzó aparecer.

- Mira - ella vio detenidamente – ¡se parece a mamá!

Sí, era el rostro. La bajé y corrió a la cama.

–Mamá, mamá, te encontramos en la puerta.

Al tiempo que ella avisaba de su descubrimiento, yo veía como el rostro de mi amor se dibujaba.

-Papá, ¿por qué mamá no despierta?




Aarón I. Campos

7/11/08

ELUCUBRACIONES DE CALÉNDULA CREPÚSCULADA


En otrora época de ceniza, como que fugaba mi pletórica labor siendo una cazamidades. Solloraba noches, murmaullaba días. Sucédeme ahora lo contrario. La caléndula crepúsculada de senticiertos vocingleros y ojos epifánicos que baila y doblega diablomonios soy yo. Mi destino es no ser palabra, ni ser sonido, na ser manzana. Vociferar inteligible ecos y barrocos sueños es más mi copiosa artesanidad. Locurando desamientos, desverbando pensaciertos, casi laberinto mordiente para los mojapañales y bebecebadas. Fatídica, angelhada, durmicierta que baila valsedades con las umbras alboreando pandemonios nada taciturnos, algunos me definen abarrotadamente. Digamos pues, que enhorabuena pláceme asemejarme a la terciana destempla templos, maderas y espejos.

Eva Mondragón

6/11/08

SÉ UNO EN PALABRAS


Esta taza aparenta ser eso, una taza simple para el café. Sólo si te acercas descubres las muchas contraseñas, cerrojos, llaves y puertas que guarda. Evidentemente es una taza para abrir y cerrar algo. De ella se logra beber, sin duda, y alguien sabio puede leer con claridad lo que el destino nos deja al terminar el café negro. Pero lo más importante, te advierto, es que esta taza no es valiosa por lo que contiene, sino por lo que logra que viertas tras cada sorbo, umbral y quicio que pases, lleva inherente un: bebe de mí, y escribirás para siempre.



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1969


Mi Padre enfermó por el veneno del tiempo. La vida era un parásito asesino que doblegaba su voluntad. La guerra lo había cansado. Dejó pasar el tiempo para que la llama de su espíritu muriera ahogada, simplemente se sentó en una mecedora crujiente y esperó la muerte, mirando al vacío. El mundo dejó de requerir que se levantara a trabajar, y entonces ya sólo necesidades inevitables lo hacían volver temporalmente a la vida. Hasta la comida tenía que ir a donde él, y el momento de tener que levantar la vista de su ensimismamiento era una violación a su santuario. Todo asunto que requiriera su atención era una molestia y hacía lo posible –casi siempre violentamente- para volver a ocuparse de la nada con la que religiosamente llenaba su tiempo. Esas interrupciones nos incluían a Rossina y a mí, sus hijos, por requerir tanto de él. Éramos la más grande de las molestias. Lo que mi padre quería era estar muerto, olvidado bajo un puente, y nunca nos perdonó que estuviéramos ahí, para hablarle, todos los días.



J. C. Álvarez