18/11/09

TEXTÍCULO DEL UNO MÁS


123 está encabronado y con razón. En el aeropuerto lo hacen pasar bajo el detector de metales. Como es natural, después de sonar, lo cachean. —¿Qué trae ahí? Le pregunta el guardia de seguridad mientras intenta encontrar el arma oculta y señala a la entrepierna. 123 contesta flemático: —El pito. Luego muestra la charola que lo acredita como funcionario y sale.




















Danner González-Bravo

17/11/09

TINA Y LAS COSAS QUE AMA


Cuando va a la tienda pide bolsas de papel. Le gusta cargar dos, llenas para la quincena. Sacar las cosas es una delicia, el baguette largo, las lechugas, y esos jitomates gigantes. Saca el yogurt y las gerberas, la granola y el bote de miel, junto con los duraznos y el zacate limón que se lo dan atado con un cordón viejo. Dobla la primera bolsa. Saca las pastas, las acelgas, los litros de leche, esos de botella de vidrio, los tres tipos de queso que unta al pan, la mermelada de guayaba, el germinado, los saquitos de te variado y los limones. Dobla la segunda bolsa. Se quita el grueso suéter de lana y su larga y colorida bufanda junto con su gorrito peruano. Prende la laptop y mientras está encendida, se quita las caterpilar verdes, tiene listo todo para seguir escribiendo la serie de cuentos infantiles, entra a las pantuflas y pone un poco de agua para el primer te.







/\\/

LA BIBLIOTECA


No entiendo el sistema. Me hago el tonto, como que sí estoy en el lugar correcto, los pocos usuarios siguen en lo suyo, no me pelan aún. Nomás no aparece lo que busco. Mis entrañas me dicen que ni cerca estoy de su lugar. No quiero resignarme y tomar un libro y hacer como que leo. Ya llevo muchas lecturas así. Esto es un laberinto y soy el único perdido, pero finjo muy bien. Me va a dar hambre pronto y la desesperación se va adueñar de mí como la otra vez, que acabé mordiendo a la nueva bibliotecónoma. Tendré que alimentarme pobremente de lo primero que agarre, ya me amenazaron con no dejarme entrar si armo un escándalo de nuevo.











/\\/
Ana Valderrama

INSECTOS



Cuando has acostumbrado la vista a su trayectoria, si logras sincronizar tus oídos como localizadores del zumbador, todo es más fácil. Aun así, siempre hay retos en esta cacería, no todos los ejemplares son iguales. Los que están pronto por fenecer tienen un aleteo un poco más febril, como que sienten que termina su tiempo, saben que la vida es un instante, éste, el de este respiro, el de "ya" y lo disfrutan. Me llevo muy bien con las moscas, ellas son mejor trofeo de caza que esos restos de gente sin gracia que sólo justifican mi oficio.



-No entiendo cómo llegan tan temprano, cuando la sangre aún está caliente-















Majloc D

10/11/09

LA MAÑANA QUE DESPERTÉ



La mañana que desperté deseaba que hubiera seguido postrada la luna. No fue así. El amo sol me penetraba con sus rayos guturales y yo, indefensa, arrugaba los párpados en intensión de no abrirlos nunca más. Tampoco fue así, la luz no menguaba, llegó el medio día y el sol no se movía, parecía ser mi enemigo, un amante sin intensión de comprenderme, de ponerse en mi cuerpo y sentir estas ganas terribles de ya no despertar. El perdón, el sol no lo conoce, no es capaz de olvidar las 12 horas que se esconde, pues agotadas éstas, regresa nuevamente a cumplir su venganza de un nuevo día y a obligarme a despertar y caminar sobre este gran desierto con una mueca en la boca reseca simulando una sonrisa.













Sagrario Callejas

5/11/09

LA FIRME CERTEZA DE LO IDEAL


En la distancia los vi llegar, dos caballeros de escolta ceñidos en metal, preceden a un hombre que es más que un hombre.
No pude contener mi entusiasmo que exaltó la esperanza en un grito ahogado, anuncié su llegada con mi boca temblorosa, y todos se apretujaron en una masa humana que clamó por su soberano, al fin, entró a la ciudadela y las voces fueron la extensión de las manos que quisieron tocar la figura majestuosa, el yelmo fue retirado por sus manos firmes y dejó al descubierto su presencia, comparable a los cielos estivales. Con voz sonora anunció:
“Hemos triunfado, porque el triunfo sobre la guerra es la paz, nosotros la hemos conquistado con nuestra rendición”, las palabras fueron como ecos divinos, la gente aplaudió a su rey, todos le alabaron como un dios hecho carne.
El pueblo en cautiverio y sin patria no dejó de extasiarse por su Monarca triunfante, todavía hoy, cien años después.




Iván Flores

4/11/09

ENCLAUSTEO


Entro en la palabra Dios;
al pronunciarla la abro como a una puerta.
Es un salón, una habitación vacía,
apenas un rincón
cuyos vértices se desdibujan en el blanco más absoluto.
Y es tan mínimo que no me puedo mover,
tan estrecho que no distingo dónde acabo yo y empieza éste,
tan cerrado que me comprime los pulmones, las células, el adn.

La puerta que dejé abierta es la salida:
Dios que lleva a Dios.









Aldebarán Toledo

TeX_Xto (1)



Soy muy joven para morir, exclamó suplicante este relato mientras yo colocaba el punto y final.




















Aldebarán Toledo

31/10/09

RECUERDA


Recuerdas al gato destripado a los pies de mi coche. ¿Lo recuerdas? Sospeché que pensarías que yo lo había atropellado, que no apostarías que lo estaba protegiendo y velando a media calle. Estaba allí, aún vivo, largo, abierto. Y cuando llegaste me miraste un segundo dudando. Sé que no supiste que concluir. Yo te lo aclaré. Pero ¿recuerdas al gato? Su color, sus maullidos, sus ojos. Nos acabábamos de despedir, un adiós casual pero infinito. Y nos tuvimos que volver a ver un minuto después por el incidente. La despedida perfecta se quebró y encontró un símbolo sumamente perturbador, un gato agonizante. Lo acompañamos en su muerte, luego los chicos de la esquina ayudaron a levantarlo con un cartón. De nuevo me subí a mi coche y llegué a mi casa con la sensación de haber ido a un velorio.








/\\/
Ana Valderrama

TIMOTÉ



Yo dejé de ir al taller de creación de cuento porque quien lo impartía, después de que leí Circo, uno sobre un niño que se pone muy triste al ver de cerca la cara de los payasos y ya no se queda a los trapecistas, me dijo que todo era adecuado menos el nombre de mi protagonista. Qué Timoté no era un buen nombre, ni para un cuento mexicano ni para ninguno. Yo tuve que dejar de ir para salvar a mi personaje. No lo maté, y es la fecha que se me pone triste cuando se acerca al rostro de las personas y ve sus verdaderas facciones.












Eva Mondragón
Ana Valderrama

MANDAS DE SILENCIO



Un minuto de silencio, silencio de ultratumba, silencio por favor, silencio incómodo guardar silencio, silencio ensordecedor, absoluto silencio, pequeño silencio, respuesta de silencio, el silencio esperado, grito de silencio, por fin silencio, un largo silencio, silencio meditativo, silencio atronador, silencio ya, silencio, y de todos estos, el que más me gusta hacer: romper el silencio.



/\\/

NOTICIAS VIEJAS



El día que en Sri Lanka se cayó un avión de pasajeros sobre una escuela primaria, que tembló en Marruecos y que en Yakarta un joven descocido rompió un record de salto de altura, ese día, dejé de amarte. Puse la televisión y la videograbadora en el canal de noticias, para que supieras que cosas varias, casi todas peores, estaban sucediendo lejos de tu tragedia y pudieras recordarlo siempre que quisieras sólo con poner la grabación. Y sopesaras. No hice maletas, simplemente dejé de considerarte dueño de mi corazón. Ese fue el día, ahora que me lo preguntas, y si quieres ver el video, está junto al control remoto, siempre ha estado allí esperando. Ahora date por avisado y que no te extrañe que las cosas no cambien en nada.












Eva Mondragón
Ana Valderrama

LEY TORTUGA



No importa la velocidad, la tortuga salió primero y tú, liebre, nunca la alcanzarás.



























Eva Mondragón
Ana Valderrama

SON MONTUNO PARA JUAN BAUTISTA



Oye Salomé, perdónalo... perdónalo... perdónalo...





























Danner González-Bravo

TEXTÍCULO PARA PALIAR LA TRISTEZA



Como aún no se siente poeta ni tiene kimono, al poeta le da por cantar todas las tardes para no deprimirse. Engola la voz y entona: Aserejé ja de jé de jebe tu de jebere sebi nouva majabi an de bugui an de buididipí. Baila hasta caer rendido y sudoroso. Luego se toca. Y duerme.






















Danner González-Bravo

YEYA WROTE:




Tus alas siguen presente en mis recuerdos... te mando mis abrazos en el viento y otros tantos susurros en el tiempo... te quieren, Laura y Yeya.









Arcelia Trigos

28


El otro día cumplí 28 años. No conté las primaveras, sino los otoños. Me gustan más. De lo que me di cuenta es que ya perdí la cuenta de muchas cosas: los pasteles, las mudanzas, los litros de leche, el pan, las hamacas y los lunares. De otras, tengo una precisión apabullante: los ojos, los espejos, los relojes, los olvidos, los laberintos, las bolitas de nuez con azúcar morena. Con todo esto, cuento que cuento más de 28 años. No son los días, la suma, no es la edad, el dígito, es una matemática bizarra de la vida, la que da cuenta de toda la cuenta que te ha hecho la vida y la pronta factura que te ha de llegar. Me gusta pedir a la carta y me gusta pedir del menú, hasta ahora. Por eso a mis 28, tan joven y tan vieja, estoy aprendiendo a contar del uno al tres y de la a a la c.









/\\/
Ana Valderrama

CUCHARITA



Con mi cucharita puedo hacer avioncitos a mi boca –y a mi entrepierna- con mi cucharita me alimento –y me dan ganas de ser nutrióloga- con mi cucharita soplo velas y surco mares –de los pasteles y de las sábanas- con mi cucharita platico –y me responde con mi reflejo cóncavo, que lo es en todo mi opuesto y no- con mi cucharita, sin embrago, lo más maravilloso de todo, es que también soy cucharita para mover el café, y nos guardamos juntos en las noches y embonamos como sólo saben embonar las cosas pares.










/\\/
Ana Valderrama

LUDERE SUO CORIO



Apostó la piel. No la sangre. La perdió. Se la quedó puesta. Había leído el Mercader de Venecia.












/\\/

ANTES DE LOS DIOSES PATRIARCALES, APULEYO DIJO:



“Aquí me tienes Lucio; tus ruegos me han conmovido. Soy la madre de la inmensa naturaleza, la dueña de todos los elementos, el tronco que da origen a las generaciones, la suprema divinidad, la reina de los Manes, la primera entre los habitantes del cielo, la encarnación única de dioses y diosas; las luminosas bóvedas del cielo, los saludables vientos del mar, los silencios desolados de los infiernos, todo está a merced de mi voluntad; soy la divinidad única a quien venera el mundo entero bajo múltiples formas, variados ritos, y los más diversos nombres. Los frigios, primeros habitantes del orbe, me llaman diosa de Pessinonte y madre de los dioses, soy Minerva Cecropia para los atenienses autóctonos; Venus Pafia para los isleños de Chipre; Diana Dictymna para los saeteros de Creta; Proserpina Estigia para los sicilianos trilingües; Ceres Actea para la antigua Eleusis; para unos soy Juno, para otros Bellona, para los de más allá Rhamnusia; y los del mundo aun no descubierto me llaman Siuateteo, Cohuatlicue, Talokan Nana y Tonantsin; los pueblos del sol naciente y los que reciben sus últimos rayos del poniente, las dos Etiopias y los egipcios poderosos por su antigua sabiduría, me honran con un culto propio y me conocen por mi verdadero nombre: soy la reina Isis”








Colibrí de Caranalio

FELICIDAD



Me hubiera gustado tener un abuelo que me dijera palabras hilvanadas de esta forma: "Felicidad no es conseguir lo que deseas, sino desear lo habido".
























/\\/

EK DO TIN CHAR



Tei quedina, tiki taka, tátom, tá gadigene dá, repetía la bailarina de odissi. Sus pies pintados de rojo, raíces. El sari azul empapado, calor en el templo. El bindi dorado aún muy bien puesto en la frente brillante. Los cascabeles plata en los tobillos parecían responderle a modo de lluvia verde: tei quedina, tiki taka, tátom, tá gadigene dá. Repatía la bailarina en Odessa, cuando baila está casada con su dios devorador de mantequilla y amante de la flauta. Uno, dos, tres cuatro, ek do, tin, char. Ella lo venera con todo su cuerpo. Danza, y ama el silencio que rompe y su cansancio que no la cansa. Cuenta sus pasos, canta la oración, esta noche de bodas quiere entregarse hasta el desmayo.














/\\/
Ana Valderrama

ANTISALOMÓN



No hay nada bajo el sol.














Eva Mondragón
Ana Valderrama

MSMS ENTRE AVI Y EL TUGA EN IDEAL NOL



Avi: Kd ygo?


El tuga: Ygdo td


Avi: Ydo


El tuga: Spro!


Avi: Dn so?


El tuga: Tno uv do, Kl dik?


Avi: Y is noz T


El tuga: Tvim


Avi:Spro m


El tuga: a mn?


Avi: Do mn


El tuga: Az. Z


Avi: Mcu























Eva Mondragón
Ana Valderrama

A ESTAS ALTURAS DE LA VIDA



Más o menos calculas que debes de llevar cien escalones. No, te faltan diez. Si caes en la casilla 96, serpiente hasta la 69, y allí uno se lleva mucho tiempo en dejar de jugar.








Eva Mondragón